1. La radiación del sol está ahí todo el año

Aunque la radiación sea mayor durante los meses de verano, el sol está ahí durante todos los días del año y, por tanto, no podemos dejar la protección sólo para la época estival.



2. Seguridad al volante

Durante los meses de invierno, el sol realiza un recorrido más corto, por eso los días “son más cortos”. Esto hace que el sol resulte más molesto y más cegador que durante el verano. Por esta razón, resulta imprescindible protegernos la vista a la hora de ponernos al volante. Utilizar unas gafas de sol homologadas mejoran la visión y la concentración en la carretera.



3. Protección contra el frío y el viento

En estos meses de bajas temperaturas y vientos fuertes, las gafas de sol también actúan como protección.



4. Deportes de invierno

Los deportes de invierno que se realizan en condiciones extremas como el esquí, requieren una adecuada protección para los ojos. El hielo y la nieve reflejan mucha radiación solar. Además, el efecto pantalla ayuda a conservar la humedad del ojo y  protege de las partículas de hielo o nieve, en suspensión.



5. Protección piel alrededor ojos

La radiación solar también afecta a los párpados y las zonas de alrededor del ojo, favoreciendo el envejecimiento prematuro y la aparición de manchas en la piel.


6. Evitar la sequedad ocular

El ambiente frío y seco y el uso intensivo de la calefacción, reducen la humedad en el aire, provocando sequedad e irritación ocular; especialmente en el caso de los usuarios de lentes de contacto. Utilizando unas gafas de sol, podemos resguardar los ojos del frío y el viento, evitando la sequedad.



7. Los ojos claros necesitan mayor protección


Igual que ocurre con aquellas personas con piel más clara. Las personas con ojos claros, requieren mayor protección frente a la radiación solar.


8. Los niños necesitan mayor protección

Los ojos de los niños todavía no están totalmente desarrollados, por lo que no cuentan con la misma defensa que los adultos, frente a la radiación. Por eso, los niños pequeños son más sensibles a la radiación solar que los adultos. El uso en niños pequeños de gafas de sol resulta muy importante.